Primeros pasos misioneros

Llevo unos cuantos días por acá, la verdad es que ya he perdido la cuenta y eso es buena señal. Aterricé en Lima el pasado martes 13 sobre las 7 de la mañana, la sonriente Lily de las Casas vino a recogerme al aeropuerto y pasamos el día juntos en Lima, no pudimos visitar nada, a donde fuimos estaba cerrado, pero estuvimos conversando en su casa, probando los primeros “jugos exóticos” (probé la TUNA, que es el fruto de un cactus), comiendo por ahí… Esa misma noche viajé en bus hasta Trujillo, a donde llegué el miércoles de buena mañana.

En la terminal estaba esperándome Douglas, el “gran Douglas”, y al toque agarramos movilidad para subir a Otuzco. Llegamos a la comunidad a media mañana, me dijeron que la idea era salir después de comer a la comunidad donde me quedaré, pero les dije que necesitaba descansar un poco y al final quedamos en subir al día siguiente a la mañana.

Acá el mes de enero es el de las Jornadas de Misión, en las 18 comunidades donde colaboran los marianistas, envían a unos misiones, 2 ó 3 y ellos se encargan de las catequesis, las formaciones para los sacramentos… Cada año tienen un lema y el de este año es:

Primero están unos días en Trujillo, son los días de la pre-misión (del 4 al 9 de enero) y después cada uno va a la comunidad donde le han asignado (del 10 al 25). A mí me asignaron Chagapampa, que está un poco más arriba que Otuzco, allí había ya un equipo de misioneros, formado por Juanita y por Fany.

Allí llegué el 15 de enero, junto a Jose Luís que me acompañó en el camino para que no me perdiera (hay un par de horas caminando desde Otuzco), con mi mochila y mis ganas de empaparme de todo.

Al principio me entraron ganas de marcharme, creo que me dio un poco de “soroche” (es como llaman acá al mal de alturas), hacía mucho frío y además todo estaba súper sucio, nuestra “habitación”, la “cocina”, los “baños”…

Pero poco a poco me fui acostumbrando al ritmo de la misión, a la altura, al frío… Y pude disfrutar con todo lo que estábamos viviendo allá. Nos despertábamos pronto, hacíamos nuestra oración y pasábamos la mañana cocinando, yendo a por leña, a por agua… El menú era muy variado; arroz, lentejas, arroz, patata, lentejas, arroz, más arroz, patatas…

Algunos días teníamos visitas a algunas familias que vivían más lejos, me he dado cuenta que el misionero tiene que caminar un montón, y que iban a recibir algún sacramento, entonces ese día no cocinábamos, porque nos invitaban a comer allí, adivináis el qué?? Siiiii, arroz con lentejas y papa!!!!

Por la tarde teníamos primero las catequesis con los niños, solían venir unos 12 o 15, dependía del día, de la lluvia… Hacíamos juegos con ellos, alguna danza y les explicábamos cada día un tema; “El amor de Dios”, “El amor al prójimo”, “Nuestras familias”…

Después normalmente siempre jugábamos un partido de fútbol, yo me quedaba siempre de portero, porque no era capaz de estar corriendo más de cinco minutos sin que me falte el oxígeno, y yo que pensaba que era un gran deportista…

Siempre aprovechaba la excusa de mis pocas aptitudes físicas, para escaparme y disfrutar del atardecer, a casi 3000 metros de altura, me encantaba ver las nubes desde “encima”, increibles atardeceres!!!

Sobre las cinco y media cenábamos (normalmente las sobras de la comida, ese arrocito rico rico) y luego teníamos la reunión con los adultos, acudían unos 40 en total, porque siempre venían con niños. Ese era el momento de las catequesis de adultos; “La Sagrada Familia”, “La formación de las primeras comunidades”, “Las parábolas”… Siempre leíamos un fragmento de la Biblia, lo explicábamos un poco y luego hacíamos alguna dinámica, lo que más les gustaba era representar las cosas, en especial todas las parábolas de los sembradores.

Jamás pensé que fuera tan enriquecedor hablar a las gentes sobre Dios, sobre las lecturas, sobre los sacramentos. Allá en Valencia he estado un montón de años de monitor con niños, pero hablarles a los adultos es muy diferente, ver sus caras, su interés… Es increible!!! Además son súper agradecidos y súper participativos. Creo que todos los cristianos deberíamos por lo menos en unas días de nuestra vida poder llegar a experimentar esto!!!

El primer domingo que estábamos allá hicimos una Celebración de la Palabra, o una “paraliturgia” como les llamaban ellos, leímos las lecturas, cantamos, rezamos… En realidad era todo como una misa normal, pero sin el momento de la consagración, ni de la comunión.

Y llegó el gran día, el 23 de enero, se celebraban los sacramentos de la gente que quería… Tuvimos una boda, de Benancio y Carmen, alguna comunión, confirmación… Vino el padre Beto a celebrarla, fue al aire libre en medio de los montes, precioso!!! A Fany (una de las misioneras) y a mí nos pidieron que fuésemos los padrinos, y por supuesto aceptamos encantados.

Esa misma noche, era la clausura de las jornadas de misión, hicimos una hoguera y nos reunimos en torno al fuego, hicimos la última oración, una acción de gracias y un “remember” de todas las actividades, fue muy emocionante…

Al día siguiente Fany, Juanita y yo, bajamos caminando a Otuzco, pasamos la noche en la comunidad (donde yo estoy viviendo, y estaré todo este año) y el domingo 25 fue la Eucaristía de envío de todos los misioneros, en el Santuario de Nuestra Señora de la Puerta, me llamó la atención especialmente las ofrendas, patatas, palta (aguacate), piñas, chochos (altramuces), lentejas, habas… Todo lo que se cultiva en todos los pueblos donde se ha hecho la misión.

Y después de la Eucaristía regresamos a la comunidad a comer todos juntos, una parrillada (con arroz, por supuesto) y aprovechamos para hacernos las últimas fotos con la gente de las comunidades…

Y esta es la crónica, más o menos resumida, de estos días de misión, de evangelización, han sido días que no olvidaré nunca, gentes que no olvidaré jamás, paisajes increibles, noches estrelladas como hacía mucho tiempo que no veía, atardeceres, amaneceres, esfuerzos y alegrías… Todos ellos “salpicados” de Dios.

Os seguiré informado de todo lo que acá estoy recibiendo, viviendo, experimentando, aprendiendo, empapándome…

Un fuerte abrazo, siempre en misión permanente, perlegrino

Si queréis ver más fotos, acá tenéis unas poquitas más:

http://picasaweb.es/perlegrino/MisaDelEnvio

http://picasaweb.es/perlegrino/JornadasEnChagapampa

7 comentarios »

7 comentarios a “Primeros pasos misioneros”

  1. teSs, el 31 enero 2009 a las 11:16 h #

    “Serví y comprendí que el servicio es alegría” (Tagore)

    Pace e bene Perlegrino siempre en camino, gracias mil por compartir tu experiencia, que nos hace sentir más cercanos a ti, que en cierto modo nos hace partícipes de tu misión, de la Misión.

    Te sigo teniendo en mis oraciones, y sigo también esperando noticias.

    Un fuerte abrazo, y mucho ánimo con cualquier dificultad que se pueda presentar, recuerda por “QUIEN” lo haces!

    Muakkkkkkk

  2. Leodin Da Core, el 31 enero 2009 a las 12:05 h #

    Eso de celebración de la palabra me suena a camino neocatecumenal total jajaja

    fijo que ha sido una buena experiencia :) a mí me gustaría hacer algo por el estilo algun día… preciosas fotos, sobre todo la del atardecer!!

    un abrazo

  3. Cras, el 1 febrero 2009 a las 11:59 h #

    Increíble, admirable.

    Espero poder verte allá y que me cuentes en persona. Eso sí, al arroz te invito yo 😉

    Un besote muy grande.

  4. monty, el 1 febrero 2009 a las 12:56 h #

    grandes experiencias y únicas, perles
    gracias por hacernos partícipes de ellas.
    monty

  5. Analía, el 6 febrero 2009 a las 3:28 h #

    Qué lindo poder seguir de cerca lo que vas viviendo, mientras rezamos por vos!
    El verdadero protagonista de la misión es Él…que puedas ser puente para dejarlo llegar a donde tus pasos te lleven.
    Un abrazo!

  6. Crónicas desde Perú (I): primeros pasos « Fe, Arte, Solidaridad… y Tú, el 11 febrero 2009 a las 7:00 h #

    […] –> Puedes ver más información y fotos en el blog “Fragmentos del camino” […]

  7. miguel, el 1 abril 2010 a las 2:31 h #

    hola como estas increible verte alli ojala me puedas amndar mas fotos yo soy mexicano, y entre en el camino neo catecumenal y perdido aqui te encontre un abrazo amigo y echale ganas y que dios te de mas para que puedas dar mas, lo mejor y rezamos por ti

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